El director técnico mexicano, Efraín Juárez, desmintió que su salida de los Pumas de la UNAM se haya dado por haber tenido una confrontación con la directiva, aunque reconoció que sí llegó a tender ligeras diferencias con el director deportivo, Antonio Sancho.
A unos meses de haber tomado la decisión de emigrar al futbol europeo con el Gyori ETO de Hungría, el estratega aclaró que la dirigencia universitaria sí quería que él continuara al frente del proyecto.
Sin embargo, compartió que tenía la inquietud individual de probar algo nuevo en su carrera y dirigir en un país donde no se hablara su idioma, por lo que decidió arriesgarse a probar suerte con el club húngaro.
“Se dijeron muchas cosas, esa es la verdad. Se habló de muchísimas especulaciones y la verdad, tonterías. De hecho, hoy todavía siguen. Hoy me despierto y tengo mensajes de gente de decir: ‘Oye, están diciendo que sí tenías problemas’. Hablé con mi presidente, lo miré a los ojos, le dije: ‘Oye, estoy pensando esta decisión’. Ellos obviamente en algún momento no lo aceptaban porque, pues, ‘oye, vamos a seguir con el proyecto’. Yo le decía: ‘Realmente necesito tomarme un tiempo’”.
Sobre Antonio Sancho, aseguró que las diferencias siempre fueron meramente futbolísticas y, hasta cierto punto, dijo entenderlo porque era parte de su trabajo como director deportivo, de tal suerte que calificó la relación que tuvieron como cordial.