Luego de haber obtenido el campeonato mundial WBC en peso Súper Mosca, la boxeadora michoacana, Soledad Vargas, reprochó que sea hasta ahora cuando en su natal municipio Apatzingán se le comience a prestar atención a su trayectoria.
“En el mundo del boxeo, durante años me han conocido como una boxeadora de Morelia, porque ahí he desarrollado gran parte de mi carrera. Y resulta curioso que cuando llegan los reflectores, cuando hay una pelea importante, un título o un logro, entonces sí aparecen las voces diciendo: “Es de Apatzingán”, escribió en sus redes sociales.
Asimismo, pese a que aseveró que siempre se ha sentido orgullosa de sus raíces, la pugilista cuestionó dónde estuvo todo ese apoyo cuando realmente lo necesitaba, que es en el camino que sigue un deportista antes de conseguir un triunfo.
“Porque hasta hoy, de parte de mi municipio, no he recibido un mérito ni un reconocimiento por todo lo que he construido. Y sí, lo digo con tristeza, porque hubiera querido que mi propia tierra estuviera orgullosa de mí mucho antes de que llegaran los reflectores”.
Abundó que quienes realmente han estado con ella sin importar si había cámaras, títulos o publicaciones son su familia, amigos cercanos y personas de Guanajuato, estado en el que actualmente radica.
“Porque una cosa es aparecer cuando el nombre está en boca de todos, y otra muy diferente es estar cuando nadie está mirando. No necesito que nadie se adjudique mis triunfos. No necesito que nadie diga que siempre estuvo conmigo si no fue así. Yo sé perfectamente quién estuvo en el camino”.
Finalmente, Sol Vargas insistió que nunca va a renegar de ser de Apatzingán, pero dejó en claro que sus logros son fruto de años de trabajo, sacrificio, disciplina, de su familia y de todas las personas que verdaderamente han creído en ella.