Cuando Edwin “Pichón” Garnica esté concentrado en Uruguay antes de pelear el 30 de agosto por el Campeonato Mundial Juvenil de la AMB (WBA) en el peso Superligero, su madre, Sol Vargas, estará haciendo lo propio en Naucalpan, Estado de México, pero por el título Silver Supermosca.
“Hasta parece un guion de película”, dice el joven pugilista michoacano, quien es consciente que estará frente al mayor reto de su carrera y en el que se ve reflejado el trabajo intenso que se acumula desde hace varios años.
“Esta pelea representa una oportunidad muy importante y emocionante para mí. He trabajado muy duro para llegar hasta aquí y siento que ha sido la mejor preparación que he tenido en mi carrera, así que llego con mucha confianza y listo para darlo todo”.
El rival será Joaquín Faccio, y aunque el “Pichón” admite que le tiene respeto, aclara que arriba del ring eso no existirá, por lo que con base a la experiencia y la madurez que ha adquirido, se siente listo para aprovechar esta oportunidad.
“Quiero agradecer a todas las personas que me han apoyado desde el inicio, especialmente a mi papá, que además de ser mi entrenador ha sido una pieza fundamental para que hoy esté aquí. También quiero decirle a la gente que en Morelia hay muchos peleadores de gran calidad. Espero que esta pelea ayude a que más personas conozcan el talento que existe en nuestra ciudad y poder representar a México y a Morelia con mucho orgullo”.
El episodio está pactado a 10 rounds en Maldonado, Uruguay, y si todo sale como está planeado, la fiesta en casa será por motivo doble: con una madre e hijo alzando sus cinturones en la sala a modo de cuadro familiar.