La propuesta de la FIFA que plantea vender participaciones al sector privado en grandes competiciones, específicamente el Mundial, para ampliar la financiación e impulsar el desarrollo del futbol a más de 10 mil millones de dólares, es algo que no ha caído bien en algunas Confederaciones.
Los primeros en levantar la voz en contra fue la UEFA, quienes a través de un comunicado han dejado clara su postura de rechazo, puesto que señalaron que la Copa del Mundo no es un “activo con el que comerciar”.
Y es que, en palabras simples, lo que pretende el organismo que rige el futbol es abrir las inversiones al capital privado para financiar el torneo más importante de este deporte lo que, a decir de los opositores, terminaría generando conflictos de intereses.
“Hemos sabido que hay una fecha límite de la FIFA para que las asociaciones apoyen sus propuestas o, de lo contrario, vean retirada la oferta de pago único. Esto dice todo lo que hace falta saber sobre este plan. Pero tras haber mantenido conversaciones con varios actores del futbol, la UEFA sabe que hay una significativa y creciente oposición al esquema de la FIFA”, expone la UEFA.
Asimismo, en un tono elevado, señalaron que la FIFA no puede “seguir usando nuestro deporte para que ella y sus amigos se enriquezcan. Podemos hacer crecer el futbol correctamente. Ha llegado el momento de priorizar las asociaciones, ligas, jugadores y aficionados”.
Por su parte, la CONCACAF también hizo saber su molestia al evidenciar la poca transparencia que se ha tenido, puesto que en lugar de que les consultara directamente la propuesta, esta fue conocida por los medios de comunicación y boletines de la FIFA.
Finalmente, la Confederación Asiática de Futbol (AFC) reprochó a la FIFA que iniciativas de la “magnitud y trascendencia” como crear una filial para comercializar sus eventos “deben fundamentarse en los principios de buena gobernanza, transparencia y una consulta sustancial”.