Tal y como se esperaba, el planteamiento de Paraguay fue absolutamente defensivo, olvidándose por completo de atacar y cediéndole el balón a los teutones.
Ante la solidez defensiva combinada con el fuerte sol, Alemania comenzó a desesperarse al no encontrar la jugada con la que pudieran derribar el cerco guaranía y romper el cero en el marcador.
En contraparte, a los paraguayos todo les salía y en la única jugada clara que tuvieron en los primeros 45 minutos, tomaron la ventaja en la pizarra con la anotación de Enciso, quien remató de cabeza tras una asistencia de Almirón.
Para la segunda parte, la dinámica fue igual, pero con paciencia el cuadro europeo logró encontrar una mayor claridad al momento de arribar al área rival.
Al minuto 83, tras un servicio por la banda izquierda, Havertz peinó el balón para mandarlo al fondo de la portería y poner el 1-1.
El partido se fue al alargue y fue ahí donde Alemania logró imponer toda su jerarquía con un gol de Tah que mataba las aspiraciones del rival, pero una falta identificada por el VAR lo anuló, resultando un respiro para el rival.
El encuentro de alargó hasta llegar a los once pasos, donde Paraguay se impuso ante una insegura Alemania.
En los penales, a Havertz le pesaron las piernas con el primer intento, Gil se tendió a su izquierda con el manotazo salvador, igual que en el cuarto disparo para atajar a Waltermade; Sanabria perdonó, en la muerte súbita, Tah la mandó a las gradas y Canale hizo un gol para recordar toda la vida, ese con el que Paraguay echó a Alemania de la Copa del Mundo.