La selección de Japón estuvo a minutos de protagonizar una de las mayores sorpresas del Mundial 2026, pero terminó cayendo 2-1 ante Brasil en un emocionante duelo de dieciseisavos de final disputado hasta el último segundo.
El conjunto nipón mostró orden, intensidad y personalidad desde el arranque del encuentro, logrando adelantarse en el marcador al minuto 29 y complicando durante gran parte del partido a una selección brasileña que no encontraba espacios para desplegar su habitual juego ofensivo.
Durante varios lapsos del compromiso, Japón fue superior tácticamente y estuvo cerca de ampliar su ventaja, apoyado en una sólida actuación defensiva y rápidas transiciones que mantuvieron en alerta constante a la zaga sudamericana.
Sin embargo, la experiencia y calidad de Brasil terminaron inclinando la balanza con un empate en la segunda mitad y un gol agónico en el tiempo agregado para el 2-1 definitivo. A pesar de la eliminación, Japón dejó una de las actuaciones más destacadas del torneo y confirmó el crecimiento que ha tenido el fútbol asiático en los últimos años.