Hernán Cresta
La aventura del Mazatlán en la primera división de México llegó a su fin, y lejos de dejar glorias o cosas que el aficionado vaya a recordar con añoranza, su paso por la Liga MX más bien fue gris, falto de identidad y sin ambición deportiva.
Tan solo seis años después de que la franquicia de Monarcas Morelia fuera trasladada a Sinaloa, el proyecto de Ricardo Salinas Pliego no cuajó y terminó por ser vendido al Atlante, quienes volverán al máximo circuito a partir del Apertura 2026.
Durante el sexenio que estuvo el conjunto morado en la Liga MX, fueron pocas cosas las que aportaron, pues nunca consiguieron clasificarse a la liguilla, y por el contrario, estuvieron todo el tiempo rondando en la parte baja de la tabla general.
Desde el inicio, las cosas no le salieron bien a los mazatlecos, pues con su primer director técnico, Juan Francisco Palencia, solo ganaron dos juegos de los 13 que dirigió el estratega, mientras que sumaron siete derrotas.
Esta inercia negativa sería el sello con los 10 timoneles que desfilaron por el club, de tal manera que de los 206 partidos oficiales que tuvieron, solamente consiguieron 48 victorias, perdieron en 101 oportunidades y empataron en otras 57.
En la cuota de goles, a los Cañoneros tampoco les fue bien, dado que marcaron 237 anotaciones en todo este tiempo; sin embargo, fueron de los clubes más goleados al recibir 345 tantos, cinco de ellos en su último partido contra Tigres.
Finalmente, en los 12 torneos que tuvieron participación, el Mazatlán tuvo que pagar en tres ocasiones la multa económica que impone la Liga MX a los tres peores equipos de la división en cuanto a resultados se refiere, de tal forma que en total el club tuvo que destinar 146 millones de pesos por esta cuestión.