Hernán Cresta
Luego de que la franquicia de Mazatlán se despidiera de su afición y esté a un partido de irse de la primera división, el dueño del club, Ricardo Salinas Pliego, expresó que la partida de la franquicia obedece a la falta de seguridad, certeza jurídica y condiciones para invertir en Sinaloa.
Tal como lo hizo con Monarcas Morelia hace seis años, el empresario adjudicó la responsabilidad al gobierno, en este caso al federal, por el fracaso deportivo que representó la estancia del club en el máximo circuito, en el que nunca lograron clasificar a una sola liguilla.
“La violencia que azota al país, la impunidad con la que operan los criminales y la incertidumbre jurídica que padecemos quienes invertimos y arriesgamos nuestro dinero para dar trabajo, hacen muy complicado que podamos seguir adelante sin evaluar a fondo los resultados”, expuso en sus redes sociales.
Asimismo, señaló que es muy difícil que una empresa, un proyecto o en este caso, un equipo, pueda prosperar en un país donde no se apoya a la iniciativa privada, ya que argumentó que al final son quienes invierten su dinero para generar prosperidad.
Por otra parte, Salinas Pliego aseveró que lo que más le duele no es la despedida en sí, sino las miles de familias que se quedarán sin una fuente de ingreso y diversión, de tal forma que ofreció disculpas a todos ellos.
“Ojalá algún día, cuando México vuelva a tener orden, legalidad y seguridad, Mazatlán recupere el futbol de primera división que merece. Se quedan en el puerto los Venados de Mazatlán, y quiero pedirles que apoyen y valoren al equipo y a sus dueños, no olviden que son personas que también están arriesgando su patrimonio para darles a ustedes momentos de alegría y distracción”, concluyó.