Con 50 años de experiencia en el mundo del futbol, el formador y entrenador michoacano, Olimpo Campos Pineda, considera que son tres los principales problemas por los que en México no se están desarrollando talentos: la falta de iniciación deportiva, ausencia de capacitación y salarios bajos.
En entrevista con Corazón 3.0, el instructor que ha militado en clubes como Monarcas, Tecos, Atlas, Lobos Buap, San Luis, Juárez, Necaxa y Celaya, explicó que se está fallando en el proceso de incentivar la coordinación neuromotora desde los primeros cuatro años de edad de los infantes.
“Si no existe el movimiento coordinado en la primera infancia, si realmente no le interesa a nadie, yo me pregunto cómo va a haber deportistas de alto rendimiento. Lo primero que se debe hacer es procurar que los niños dominen su cuerpo, para luego poder hacer futbolistas”.
Al trabajar en divisiones de formación en distintos clubes del país, Campos Pineda comparte que se ha encontrado con chicos de 14 años que llegan a las Fuerzas Básicas sin haber trabajado nunca la lateralidad, por lo que no son capaces de dominar tanto la pierna derecha como izquierda.
“El problema no se llama Fuerzas Básicas, Segunda División, Expansión o Primera División; el problema es la infancia de este país. Y es que infraestructura la tenemos, pero no ha habido una preocupación real desde la parte gubernamental y hasta en los propios clubes”.
El entrenador abunda que los países sudamericanos le llevan una amplia ventaja a México en este rubro, pues ejemplificó el caso de Argentina y Uruguay, donde hay pueblos con apenas 5 mil habitantes que ya tienen equipos representativos de niños que compiten en futbol, voleibol y rugby en distintas categorías, de tal suerte que están acostumbrados a competir en torneos regionales y nacionales antes de llegar a un equipo profesional.

Más capacitación
Asimismo, el formador reconocer que otra cuestión que ha truncado la generación de futbolistas es que no todos los entrenadores se han especializado en la comprensión del juego, es decir, en saber distinguir las etapas de formación de un futbolista.
“La iniciación tiene dos etapas, el desarrollo otras dos, al igual que la especialización y el alto rendimiento. Yo he agregado una más: la de los jugadores de talla internacional; sin embargo, de eso en México tenemos pocos casos”.
Al no tener clara las nuevas metodologías de trabajo, Olimpo Campos refiere que se está obstaculizando el crecimiento y la espontaneidad de los niños, pero además, lamenta que existen muchos jóvenes futbolistas que llegan a Fuerzas Básicas porque tienen contactos al interior del club.
“Lejos de ayudarles, esos chicos, que si bien tienen las relaciones económicas, al final terminarán frustrados porque no cuentan con las condiciones futbolísticas y la inteligencia motriz para llegar a otros niveles”.

Malos salarios
Finalmente, señala que la parte salarial es otro factor que influye en el estancamiento dentro de la formación, ya que asevera que los directores técnicos de Fuerzas Básicas están siendo duramente castigados, pues reveló que hay casos donde llegan a ganar 7 mil pesos, monto que resulta insuficiente para sostener a una familia.
“No te digo que los formadores estamos altamente preparados, pero tampoco somos gente improvisada. Lamentablemente la situación salarial está muy disminuida. A los formadores los hacen ir en las mañanas, estar cuatro o cinco horas, y luego deben volver por la tarde. Habrá clubes que paguen 50 mil pesos, pero otros dan 20, 15, 10 o 7 mil”.
Aunque la pasión por el futbol nunca se pierde, Campos Pineda expone que es difícil trabajar bajo esas circunstancias, ya que los entrenadores de divisiones inferiores se ven obligados a buscar otro trabajo para tratar de vivir con dignidad.
