La Selección de Irán mantiene firme su intención de disputar sus partidos del Mundial 2026 en México, en medio de las tensiones políticas que persisten con Estados Unidos y que generan incertidumbre sobre su presencia en ese país.
El gobierno iraní ha reiterado que el equipo está listo para competir en la Copa del Mundo, aunque condiciona su participación a que se garanticen condiciones de seguridad adecuadas, lo que incluye la posibilidad de cambiar la sede de sus encuentros.
Esta postura se da en un contexto internacional complejo, marcado por conflictos en Medio Oriente y restricciones que complican la logística del conjunto asiático. Autoridades iraníes han dejado claro que no contemplan viajar a naciones que consideren hostiles, lo que pone en duda su participación en territorio estadounidense.
De acuerdo con el calendario actual, Irán tiene programados sus partidos de fase de grupos en ciudades de Estados Unidos, donde enfrentaría a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto. Sin embargo, la federación ha solicitado formalmente que estos compromisos se trasladen a México por motivos de seguridad.
Por ahora, el organismo rector del futbol mundial mantiene su postura de respetar las sedes definidas y no contempla cambios, aunque las negociaciones continúan sin una resolución oficial.
A pesar de haber conseguido su clasificación con anticipación, la participación de Irán en el Mundial 2026 sigue sin estar completamente asegurada, lo que abre la puerta a un escenario poco común en el torneo.