A cuatro días de haberse llevado a cabo la edición LX del Super Bowl, se han dado a conocer los récords que se rompieron tanto en lo musical, lo deportivo y todo lo que rodea al máximo evento de futbol americano de los Estados Unidos.
En cuanto a las apuestas legales, la American Gaming Association informó que se registraron 1,760 millones de dólares apostados en territorio estadounidense, lo que representa un 20% más a comparación del año pasado.
Sobre la publicidad, también se consiguieron números históricos, dado que algunos anuncios superaron los 10 millones de dólares por 30 segundos, en tanto que la NBC proyecta más de 700 millones de dólares en ingresos.
Respecto a la productividad laboral, se estima que 26.2 millones de personas faltaron a su trabajo por ver el partido entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Halcones Marinos de Seattle, lo que se traduce en pérdidas de 5, 200 millones de dólares.
Finalmente, aunque en un primer momento se había asegurado que el show de medio tiempo a cargo de Bad Bunny había sido el más visto en la historia de los Super Bowl, datos oficiales de la NFL y la empresa de medición de audiencia Nielsen desmintieron este dicho.
Y es que si bien el cantante puertorriqueño congregó a 128,2 millones de espectadores, no pudo superar lo hecho por Kendrick Lamar en 2025, cuando batió el récord con 133.5 millones de observadores activos.