Los Pumas de la UNAM sumaron un fracaso más al quedar eliminados de la primera ronda de la Concachampions a manos del San Diego; sin embargo, su director técnico, Efraín Juárez, sigue acaparando los reflectores con sus declaraciones, mismas que rayan en lo irónico, absurdo y con una visión muy alejada de la realidad futbolística.
“Vamos por buen camino, si afinamos la contundencia el equipo puede ser más potente”, fue lo que expresó al término del encuentro que se disputó en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, donde su plantel se quedó a dos goles de clasificar.
La gestión del estratega mexicano ha estado plagada de desatinos verbales, pues apenas la semana pasada expresó que el partido de ida contra San Diego les había salido conforme a lo planeado por 70 minutos, esto pese a que terminaron cayendo por 4-1.
Asimismo, por momentos ha dejado ver su lado poético, como aquella ocasión en que señaló ante la prensa que era importante “no volar tan arriba porque el sol te derrite las alas, ni muy abajo porque la brisa del mar también te las derrite y terminas estrellándote”.
Rechazando cualquier autocrítica, hasta ahora Efraín Juárez no ha aceptado la responsabilidad de lo que ha quedado a deber desde su llegada, y por el contrario, ha sido insistente en que los Pumas van por buen camino dentro de la búsqueda del campeonato.
Incluso, para evadir la palabra “presión”, el timonel universitario ha recurrido a aspectos sociales para desentenderse de la exigencia, como fue el pasado octubre cuando consideró que “presión es estar en Gaza y que no sabes si vas a vivir o morir. Presión es que no tengas trabajo, que llegues a tu casa y tengas que alimentar a tres niños y a tu mujer y no tengas trabajo, no tengas para llevarles de comer”.
No obstante, de a poco los números están opacando las palabras de Juárez, puesto que en 40 partidos oficiales que ha dirigido, solo ha conseguido 13 victorias, mientras que ha registrado 14 empates y sumado 13 derrotas.