Novak Djokovic volvió a demostrar por qué es una leyenda del tenis mundial. A sus 38 años, el serbio selló su pase a la undécima final del Australian Open tras imponerse en un maratónico duelo de más de cuatro horas ante Jannik Sinner, vigente bicampeón del torneo, en un partido que se definió en cinco sets.
Luego de un inicio adverso, Djokovic logró revertir el marcador y cortar una racha negativa frente al italiano, quien lo había vencido en sus últimos cinco enfrentamientos. La victoria no solo lo coloca nuevamente en la final de Melbourne, sino que mantiene vivo su objetivo de conquistar el título número 25 de Grand Slam, cifra que lo convertiría en el máximo ganador de la historia, por encima de Margaret Court.
El próximo desafío para el serbio será el español Carlos Alcaraz, quien también accedió a la final tras una extenuante semifinal ante Alexander Zverev. El duelo promete ser uno de los más esperados del torneo.
Con este resultado, Djokovic sigue ampliando su legado y se consolida como el jugador de mayor edad en disputar una final del Abierto de Australia en la Era Open, reafirmando su vigencia y dominio en el circuito profesional.