Así como hay trotamundos de las canchas, también los hay en los banquillos. Sergio Bueno comenzó su carrera como entrenador en el 2001, cuando recibió la oportunidad de dirigir a los Toros del Atlético Celaya, y desde entonces, suma 17 equipos en su historial.
Desde hace siete años, tras haber estado al frente del Atlante, el estratega mexicano se encontraba alejado de la Liga Mx, por lo que sus ocupaciones giraban en torno a administrar tanto en lo deportivo como en lo económico a un equipo de Liga Premier que adquirió en Colima.
Sin embargo, el Mazatlán se encargó de revivirlo y ofrecer el puesto de director técnico para lo que resta del Clausura 2026, en lo que es, probablemente, la temporada más sin sentido de un equipo de primera división, pues es un hecho que, al término del certamen, la franquicia pasará a manos del Atlante.
¿Pero qué tan positivos son los números de Sergio Bueno como entrenador?
La estadística refleja que el timonel siempre se ha manejado en la irregularidad, y en la mayoría de los casos, sus objetivos se centraron en impedir que los clubes que dirigía descendieran, o bien, que alcanzaran la clasificación a la liguilla, aunque fueran eliminados en la instancia de cuartos de final.
Al frente de Celaya, Sergio Bueno estuvo 25 partidos, de los cuales ganó nueve, empató cinco y perdió once. Para ser su debut, el porcentaje no fue negativo y se perfiló como una promesa del futbol mexicano en el ramo de los estrategas.
Sin embargo, poco a poco su rendimiento fue yendo a la baja, y un ejemplo de ello fue los escasos siete encuentros que dirigió al Santos Laguna en 2002, ya que solamente consiguió una victoria, por un empate y cinco descalabros.
En su tercera experiencia, comandó a los Jaguares de Chiapas, pero de nueva cuenta el saldo no fue positivo, dado que, de diez partidos, solo ganó tres, empató dos y perdió en cinco oportunidades. La situación personal tuvo una leve mejoría cuando llegó a Atlas, donde estuvo en 67 duelos, ganando 22, empatando 20 y perdiendo 25.

Para 2005 la inercia volvería a ser negativa, ya que en su primera oportunidad como entrenador de Atlante, solo estuvo al mando por nueve juegos, en los que obtuvo la victoria en tres ocasiones, empató una vez y cayó en cinco oportunidades.
Un año más tarde no llegaría la reivindicación, puesto que con Monarcas Morelia dirigió la irrisoria cantidad de cuatro partidos, dejando una estadística de un empate y tres derrotas. Esta seguidilla de malos resultados generó que Sergio Bueno tuviera que continuar su carrera en la entonces llamada Primera A.
Fue con el León donde logró asentarse por varias temporadas, consiguiendo dirigir 69 compromisos, con 39 victorias, 19 empates y 11 derrotas. Pese a ello, se quedó a un paso de lograr el ascenso al máximo circuito, puesto que cayó en la final ante los Indios de Ciudad Juárez.
Lo hecho en la Segunda División le permitió ganarse su segunda oportunidad con Santos Laguna, y aunque arrojó mejores números que en su primera etapa, solo le alcanzó para estar al frente del club por 29 partidos, siendo los cuartos de final la instancia a la que más lejos llegó.
Su paso por Veracruz, Necaxa y Puebla, fueron más anecdóticos que otra cosa, ya que entre los tres equipos, estuvo en el banquillo por 38 cotejos. En 2012 tendría la chance de comandar el proyecto de San Luis, pero resultó un absoluto fracaso, pues de los nueve partidos que dirigió, solamente ganó un solo partido.
Pese a la fragilidad de sus números, los clubes siguieron confiando en él, por lo que a su lista sumó a Querétaro, Cruz Azul y Chiapas en una segunda y tercera etapa, siendo la última en la que el equipo descendería a la Liga de Ascenso.
En 2018, Sergio Bueno volvería a bajar de categoría al dirigir al Atlante en Segunda División, pero a comparación de su paso con León, la suerte no estaría de su lado, esto al acumular 18 partidos en el banco, siendo los cuartos de final la fase a la que más lejos llegó.
A partir de ese momento, el entrenador azteca no volvió a asumir las riendas de ningún equipo, hasta ahora, en el que el Mazatlán se ha acordado de él asegurando que se trata de un director técnico de “culto” del futbol mexicano.
