Pese a haber ganado seis títulos del Super Bowl con los Patriotas de Nueva Inglaterra, el entrenador en jefe Bill Belichick fue excluido de los aspirantes a ingresar al Salón de la Fama de la NFL, lo que ha generado polémica dentro de la industria de este deporte.
En su primer año de elegibilidad, no alcanzó los 40 de los 50 votos que se necesitan para ser inducido el próximo verano en Canton, Ohio, situación que se ha atribuido a los escándalos y trampas de las que fue acusado en diferentes momentos a lo largo de las 24 temporadas que estuvo al frente de los Patriotas.
A decir de una fuente anónima que estuvo en la reunión de votación, lo político pesó en la decisión, ya que varios utilizaron la exclusión como una manera de castigo por la polémica del supuesto espionaje que realizaba a entrenadores rivales, escándalo de 2007 que le costó al equipo una selección de primera ronda, además de una multa a los Patriotas de 500.000 dólares y a Belichick con 250.000.
La decisión sorprendió incluso fuera del ámbito de la NFL, ya que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció al respecto al expresar en sus redes sociales que es “ridículo” el haber dejado fuera al entrenador de la lista.
Aunque Bill Belichick tendrá que esperar por lo menos un año más para ingresar al Salón de la Fama, sus números deportivos siguen siendo contundentes y difíciles de superar, ya que dejó el puesto de entrenador en jefe de los Patriotas con 17 títulos divisionales (récord histórico), nueve campeonatos de conferencia (récord en la era del Super Bowl), 12 apariciones en el Super Bowl contando su etapa como asistente con los Gigantes de Nueva York y 21 temporadas ganadoras como head coach, cifra solo superada por George Halas (40), Don Shula (33), Curly Lambeau (33) y Tom Landry (29).