Igor Lichnovsky se está atreviendo a hacer lo que pocos en este país: rebelarse ante el América. Aunque el cuerpo técnico y la dirigencia le han informado que ya no tiene cabida en el proyecto deportivo para el Clausura 2026, el futbolista chileno se niega a dejar Coapa, por lo que estaría obligando a que el club cubra su salario hasta el verano del 2027, fecha en que concluye su contrato.
Y es que con 31 años, el jugador se niega a aceptar una reducción salarial, lo que ha provocado que haya rechazado las ofertas que puso sobre la mesa tanto Necaxa como Pachuca. Por su parte, la directiva azulcrema ha lanzado un contrataque al notificarle que no será registrado en la plantilla.
Pero eso poco le ha importado a Lichnovsky, pues es consciente que, con el hecho de mantenerse entrenando, estaría orillando a los dirigentes a que cubran su salario por lo que resta de su contrato. En tanto que a las ambiciones deportivas, más allá del equipo, en 2026 el mediocampista tiene poco por lo que pelear, ya que su selección no logró calificar al Mundial.
Además del factor económico, el gran problema para el América es que se está viendo imposibilitado para contratar a un refuerzo extranjero, dado que la plaza es ocupada por el chileno. Ante ello, una solución, aunque poco viable, es que el club acepte solventar el sueldo de Igor, mientras a su vez, da paso a fichar a otro futbolista no formado en México.
La última medida extrema que podría tomar la directiva, si es que las negociaciones se mantienen trabadas, es la rescisión unilateral del contrato, algo que en el futuro podría atraer consecuencias legales si Lichnovsky decide hacer uso de estas herramientas.