La Selección de Portugal Sub-17 se consagró campeona del mundo por primera vez en su historia al derrotar por la mínima diferencia a Austria, en una final que se disputó en el Estadio Internacional Khalifa de Doha, Qatar.
Los lusitanos reafirmaron el buen momento deportivo que viven, pues el título dentro del Mundial de la categoría se suma a la Europa Sub-17 que ganaron este mismo año, por lo que con este doblete se proyecta a una generación de futbolistas que ilusiona para el futuro.
No obstante, la obtención de la copa no fue una tarea sencilla, pues se encontró con un Austria que, pese a disputar su primera final, se mostró con hambre de ganarla y supo competirle al tú por tú a los portugueses.
Ante ello, el ahora campeón supo descifrar la muralla defensiva con la que se encontró y en la primera parte se hizo presente Anisio Cabral para marcar la solitaria anotación del encuentro y su séptimo tanto en el torneo.
Sin embargo, en el segundo tiempo, en un tiro libre, Deshishku estuvo a punto de sacudir las redes, pero el guardameta lusitano lo impidió con una atajada espectacular. En la recta final del encuentro, cuando más tensión se vivía, Austria tuvo el empate en los pies de Daniel Frauscher, quien estrelló su disparo en el poste y ahogó cualquier esperanza de alargar la final.