Ya pasaron más de 24 horas de que se jugó el clásico argentino entre Boca Juniors y River Plate, pero Jacobo Gutiérrez Contreras se mantiene con la voz ronca. Su afectación en las cuerdas vocales da cuenta de lo que él, y otras 18 personas provenientes de Morelia, vivieron en las gradas de la Bombonera.
“¡Uta!, ¡uff!, es algo muy cabrón, güey”, es lo primero que me dice cuando le pregunto sobre la experiencia de ver en vivo uno de los partidos más importantes que se tienen en el futbol mundial. Segundos después, intenta encontrar las palabras adecuadas para explicármelo, pero no lo logra del todo.
“Toda la vida fui gente de futbol, de cancha desde niño, luego cuando estuve en la barra del Morelia y pues nunca dejé de ir al estadio, conocimos todas las canchas de México, pero lo del clásico Boca y River es simplemente indescriptible. Entramos tres horas antes al juego y ya casi estaba lleno; la previa en la tribuna, el cómo se canta y el gol es un estruendo único. Para cualquier persona que le guste el futbol, es la mejor fiesta que puedas conocer”.
En una fotografía que se viralizó en redes sociales, Jacobo, junto a otros hinchas mexicanos, aparecen sonriendo a lado del capo de la barra brava de Boca Juniors, Rafel Di Zeo, mientras sostienen un trapo con la figura de Diego Armando Maradona y en el que se lee “Morelia, mi universo paralelo”.
Pero en realidad todo comenzó hace tres años, cuando un grupo de amigos de Michoacán lograron concretar ese viaje a la ciudad de Buenos Aires que venían soñando desde hace tiempo. Como muchos de los turistas que arriban a ese país, tenían la misión de empaparse de la cultura y la peculiar manera que tienen los argentinos de vivir el futbol.

Gracias a un contacto, fue como lograron un acercamiento con La 12 y el saludar por primera vez a Rafel Di Zeo. Aunque en aquella ocasión no presenciaron un clásico, se dieron cuenta que estar en la Bombonera, sin importar el partido en turno, se trataba de inmiscuirse en un carnaval que parece no tener fin.
La experiencia pambolera se expandió a otras canchas como la de Argentinos Juniors e incluso a un juego de eliminatorias de la Selección Argentina. Lo vivido fue tan satisfactorio que decidieron replicar el viaje por segundo año consecutivo, y para una tercera visita, Jacobo, en contubernio con Julián Bravo, abrieron la invitación a un grupo más amplio.
Sin embargo, aclara que la cercanía con Boca ha generado un mal entendido entre aquellos que los critican desde las computadoras y celulares, puesto que explica que las 19 personas que han viajado a Argentina no lo hicieron con la intención de asumirse como una peña, barra o filial de La 12.
“Sería absurdo decir que nosotros somos La 12 de Morelia, entonces me parece estúpido e irrisorio que nos digan doble casaca, cuando yo sé el que sueño de todos ellos es venir acá. Ahora mismo ya tenemos contactos también con Argentinos Juniors, Huracán y Racing, entonces si alguien quiere ver un partido adicional nosotros le conseguimos el boleto. No todas las entradas pueden ser en la zona conocida como Popular, porque a veces las barras lo impiden, pero está la opción de las plateas”.
Con la finalidad de ampliar el itinerario pasional, Jacobo Contreras comparte que en diciembre viajará a Brasil e intentará hacer contacto con los grupos de aliento de los clubes más importantes del país, y esa misma fórmula, es la que también buscarán aplicar en Europa para poder seguir conociendo el mundo a través del futbol.
Si bien reconoce que detrás de estos viajes colectivos existe una retribución monetaria por el esfuerzo que les implica organizarlos, refiere que también se ofrece la posibilidad de que las personas conozcan de primera mano las canchas donde prevalece la esencia y esa pasión futbolística que cada vez escasea más en México.
